Advertisements

MISA POR 25 AÑOS DE VIDA RELIGIOSA

COLLIPULLI.- El próximo domingo 15 de septiembre a las 11,00 horas en la Parroquia San Luis Gonzaga, será oficiada una Santa Misa de Acción de Gracias por los 25 años de vida religiosa de Alicia Violeta Sanhueza Melgarejo, hoy Sor Alicia de San Pedro, perteneciente a las Hermanitas de la Caridad.-

 Sor Alicia pertenece a una conocida y antigua familia de Collipulli, estuvo casada con el profesor de la Escuela Superior de Hombres Núm. 1 Benjamín Franklin, Pedro Pastor Labrín Parra y madre de tres hijos varones, dos de los cuales son  religiosos; tras enviudar abrazó la vida religiosa incorporándose a la Congregación Hermanitas de la Caridad.-

UNA RELIGIOSA VIUDA, MADRE DE TRES HIJOS

  Muchos desconocen la historia de una Monja, que tras estar casada y madre de tres hijos, optó al enviudar, por la vida religiosa.-

Se trata de Alicia Violeta  Sanhueza Melgarejo, collipullense, que estuvo casada con el profesor Pedro Pastor Labrín Parra, con quién tuvo tres hijos, dos de ellos sacerdotes jesuitas.-

Cuando enviudó se trasladó a Concepción, allí decidió seguir el camino del Señor; ingresó a la Congregación de las Hermanitas de los Pobres, realizando su noviciado en Medellín, Colombia.-

Después pasó a llamarse religiosamente como Sor Alicia de San Pedro, completó su  formación en Francia y España.- Ha servido en San Isidro, Argentina, pero también en Osorno y hoy radicada en Santiago.-

“Hoy, dice, ser feliz y dar lo mejor de sí a ancianos que no tienen nada ni a nadie”.-

“El ser religiosa, no fue de un día para otro, con su marido Pedro Labrín, habían pensado en eso, pero cuando sus hijos estuvieran educados, concluyeran sus estudios; “pero el Señor, dice, se lo llevó antes.- Entonces yo realicé lo que habíamos pensado; estar con ellos mientras estudiaban, cumplir con esa promesa que nos hicimos con mi esposo”, agrega.-  Alicia Sanhueza, se había casado en 1960, su esposo murió en 1983 a los 44 años de edad.-

Esta religiosa es madre de Ricardo, casado con tres hijos y vive en Concepción; Leopoldo, médico de profesión, sacerdote jesuita, misionero en Tchad, Africa Occidental y Pedro, también sacerdote jesuita en Santiago.-

“Sin Dios, sin El, no se hace nada, no somos nadie.- Siempre doy gracias al Señor; principalmente por darme estos hijos, que son una maravilla.- Son el regalo más grande que pude haber tenido.- Yo, dice Sor Alicia de San Pedro, soy feliz si ellos son felices,.- Yo siempre lo he dicho, si mis hijos están bien, yo estoy bien, si están mal, yo estoy mal.- Vivo para ellos y lo que hago lo hago pensando en ellos”.-

Esta crónica es parte de un reportaje que apareció hace algún tiempo en la revista Jesuitas Chile, que hemos tomado para destacar, no solo a esta mujer collipullense que abrazó tras su matrimonio la vida religiosa, sino para demostrar más que nada la grandeza de Dios.-(Mario Grandón C.)

Advertisements