COLLIPULLI.- Cuando Omar Mardones, pequeño agricultor del sector Surco y Semilla en Collipulli, se encontró con la terrible realidad que sus ingresos obtenidos de los cultivos de trigo, avena y raps no le alcanzaban para costear la educación de sus hijos, tomó la drástica decisión de dar un giro en su producción, y apostar por la diversificación en frutales.
Además, el emprendedor asegura que el rubro frutícola es una experiencia recomendable para los pequeños agricultores. “Antes cuando tenía los cultivos tradicionales, a la hora de cosechar y pasar máquina quedaba todo lleno de paja, en cambio con los frutales sigue verde, es un cambio importante”, aseguró.