La actividad principal se desarrolló en el sector del Mercado Municipal, espacio que se transformó por algunas horas en un punto de encuentro cultural, donde las artistas ofrecieron una presentación musical abierta a la comunidad. Vecinos y vecinas que transitaban por el lugar se detuvieron para escuchar las interpretaciones, disfrutando de un repertorio cargado de identidad, raíces y talento femenino.
Tras la presentación artística, las participantes compartieron una cena de camaradería, momento que permitió estrechar lazos entre las cultoras y continuar la celebración en un ambiente de fraternidad y reconocimiento mutuo.
De esta manera, Collipulli se convirtió en punto de encuentro para voces femeninas provenientes de distintos rincones del país, en una celebración que puso de relieve el aporte de las cantoras al patrimonio cultural chileno.