El evento incluyó una demostración del baile nacional, donde los presentes pudieron admirar el talento y la pasión por la cueca, símbolo cultural de Chile. Además, se ofreció una degustación de comida típica chilena, invitando a los asistentes a disfrutar de sabores emblemáticos como las empanadas que evocaron el espíritu patrio. También se realizaron juegos tradicionales que trajeron diversión y nostalgia a los participantes.