Este es sin duda, el plato más famoso de Chile y son pocas las casas que no contaron, al menos, con uno de ellos entre los años 60 y 80. Y es que este plato con un paisaje en tonalidad azulina ya es parte de la idiosincrasia chilena. Pero ¿qué sabemos de él?
El plato también era vendido en verde y rojo terracota, pero sin duda el azul fue el favorito ya que no sólo era fácil de estampar sino que también permitía esconder “pifias” de la loza, asegura la joven.