Más que una simple competencia, el desfile se transformó—una vez más—en un acto de identidad. Las organizaciones participantes dieron vida a historias infantiles, pero también rescataron pasajes de la historia local, paisajes antiguos y escenas que evocan el pasado de Collipulli.
La jornada fue presidida por autoridades, quienes acompañaron a los participantes y compartieron con la comunidad.