La ceremonia fue presidida por el alcalde de la época, Pedro Tomás Molina. El evento no solo marcó un hito en el embellecimiento del principal recinto público de la ciudad, sino que también significó la participación activa de los estudiantes en la creación de espacios verdes. Según el diario local EL GRAFICO, dirigido por Eufemio Sanhueza, las palmeras fueron plantadas con el propósito de dar vida y frescura al sector.
Hoy, 68 años después, las palmeras siguen en pie, recordándonos la importancia de las iniciativas comunitarias y el impacto duradero de la participación juvenil en la construcción de un entorno más verde y saludable. Este acto no solo ha embellecido el espacio, sino que también ha dejado una huella indeleble en la historia de Collipulli, destacando el valor de la colaboración y el compromiso con el medio ambiente.