COLLIPULLI.– En un emotivo acto de generosidad y profundo amor por la memoria local, el matrimonio de profesores Pedro Cofré Peña y Edith Standen Mitchel realizaron una significativa donación al Museo de Collipulli: una pintura que retrata a uno de los personajes más queridos y pintorescos de la ciudad, José Santander, el lustrabotas conocido popularmente como “Satanás”.
La obra, creada por la propia Edith Standen hace ya varias décadas, captura con sensibilidad la esencia de aquel hombre sencillo y sonriente que marcó la vida cotidiana del Collipulli de antaño. Con su caja de herramientas propias de su oficio y su andar tranquilo, Santander recorría tanto el centro como los barrios de la ciudad, ofreciendo su trabajo y regalando conversaciones a quienes se cruzaban en su camino. Su figura quedó grabada en la memoria colectiva como uno de los hombres típicos de la comuna, un símbolo de cercanía y de identidad popular.
El cuadro permaneció por años en el living del hogar Cofré–Standen, convirtiéndose en parte del patrimonio afectivo de la familia. Por ello, su entrega al Museo local adquiere un significado aún mayor. El director del recinto, Mario Grandón, valoró la decisión, destacando el desprendimiento de los donantes: “Se trata de una obra personal, de un recuerdo íntimo que esta familia entrega con verdadera generosidad. Gracias a este gesto, podremos preservar y compartir, de manera permanente, la memoria de uno de los personajes más representativos de Collipulli, de hace algunos años”, señaló.
El legado del matrimonio, sin embargo, no se limita a esta donación. Ambos profesores dejaron huella en innumerables generaciones de collipullenses durante su trayectoria en la recordada escuela mixta —hoy Víctor Durán Pérez—, donde formaron a niños, jóvenes y familias que llevan consigo el sello de su dedicación.
Con la llegada de esta pintura, el Museo de Collipulli no solo enriquece su colección, sino que reafirma su misión de resguardar las historias y rostros que construyen la identidad local. Un gesto que honra el pasado, fortalece el presente y abre una ventana de memoria para las futuras generaciones.