Escribe Mario Grandón Castro
El malestar de los vecinos de la población Santa Cruz vuelve a instalarse con fuerza en la discusión local. Esta vez, el foco está puesto en el pésimo estado de sus pasajes, donde transitar se ha vuelto una tarea cada vez más compleja. El caso más evidente es el pasaje Fuerte Chiguayhue, hoy convertido en un verdadero laberinto de hoyos, desniveles y zonas intransitables que afectan diariamente a peatones, conductores y especialmente a adultos mayores y niños.

Quienes viven en el sector aseguran que esta situación no es nueva. Por el contrario, denuncian que llevan años esperando una solución concreta, mientras los parches ocasionales no resisten ni una sola lluvia. Cada temporada invernal agrava el problema: agua acumulada, barro, vehículos atrapados y un deterioro que avanza sin pausa.
