Durante cinco días, los estudiantes tuvieron la oportunidad de conocer nuevos lugares, conectarse con la naturaleza y compartir momentos significativos junto a sus compañeros, en una experiencia que trascendió lo recreativo para convertirse en una valiosa oportunidad de aprendizaje, convivencia y crecimiento.
Más allá de los lugares visitados y de los paisajes descubiertos, la experiencia dejó momentos de amistad, alegría y aprendizaje compartido, demostrando la importancia de generar instancias que amplíen los horizontes de los estudiantes y contribuyan a su formación integral.