La jornada estuvo marcada por el reconocimiento a una labor que trasciende las salas de clases. Detrás de cada proceso educativo existe el esfuerzo de docentes y asistentes que, con dedicación y responsabilidad, acompañan el aprendizaje, orientan a los estudiantes y aportan al desarrollo integral de las nuevas generaciones.
Más allá de la entrega de distinciones, la instancia permitió relevar la importancia de quienes, desde sus respectivas responsabilidades, hacen posible el funcionamiento cotidiano de las comunidades escolares. Profesores y asistentes de la educación comparten una tarea esencial: contribuir a que cada estudiante encuentre en la escuela un espacio de aprendizaje, crecimiento y desarrollo personal.