COLLIPULLI.- En nuestra ciudad, a menudo nos enfrentamos a la difícil tarea de compartir noticias desalentadoras, especialmente cuando se trata de proyectos que nacen con la intención de resaltar lo mejor de nuestra comunidad. hoy una vez más nos ocupamos y abordamos un tema que refleja una triste realidad: la pérdida de identidad y la indiferencia que rodea a los paraderos de la locomoción colectiva, que en algún momento fueron pensados como vitrinas de nuestra historia, patrimonio local y ventana al turismo.

Estos puntos de encuentro no solo servían como referencia para los visitantes, sino que también ofrecían una oportunidad única para sumergirse en la riqueza de nuestra historia, tradiciones y atractivos turísticos. La idea era clara: convertir estos lugares en ventanas visuales hacia lo mejor de nuestra comuna, una invitación a un viaje por nuestra identidad.
