Los invitados y protagonistas, todos ellos o en su mayoría de más edad, mayores, irradiaban entusiasmo.
La velada culminó con una lluvia de aplausos y felicitaciones para estos adultos mayores, quienes demostraron que la edad no es un impedimento para disfrutar de la vida al máximo. Fue un recordatorio inspirador de que la juventud está en el espíritu, y que nunca es demasiado tarde para disfrutar de la música, la compañía y el amor.