Más de 300 automovilistas, acompañados de familiares y amigos, se tomaron las calles principales de Collipulli en una caravana de bocinazos, expresando su entusiasmo y orgullo por el triunfo del equipo albo. Este desfile improvisado se convirtió en una manifestación espontánea de alegría colectiva, en la que los «colocolinos» collipullenses mostraron su pasión y apoyo incondicional a su equipo.