El Día del Campesino se celebra cada 28 de julio, conmemorando la promulgación de la Ley 16.640 de reforma agraria y la Ley 16.625 de sindicalización campesina (1967), durante el gobierno del Presidente Demócrata Cristiano Eduardo Frei Montalva. La Reforma Agraria y un conjunto de otras leyes, cambió las formas de tenencia de la tierra, promovió la organización sindical, cambió las relaciones laborales y llevó la justicia social al campo chileno. El campesino deja de ser un hombre de segunda clase porque se le considera un ser humano con dignidad y tener la posibilidad de alfabetización.