Escribe: Mario Grandón Castro
Hondo pesar ha causado en la comunidad el fallecimiento del profesor Carlos Molina Sandoval, reconocido docente del Colegio W. A. Mozart de esta ciudad, cuya partida, a los 58 años, deja un vacío profundo no solo en su establecimiento educacional, sino también en la vida de quienes compartieron con él su vocación y compromiso por la enseñanza. Vacío profundo en su familia.-
La noticia de su deceso ha generado múltiples muestras de afecto, respeto y gratitud de parte de colegas, estudiantes, exalumnos y apoderados, quienes destacan su entrega, su calidad humana y su permanente dedicación a la formación de generaciones de jóvenes en Collipulli.

Porque cuando muere un profesor, no solo se despide una persona: se extingue también una parte de la historia educacional. En este caso, no solo de Collipulli, sino también una fracción del amplio y valioso tejido de la educación chilena.
