En un ambiente marcado por la amistad y el reconocimiento, los asistentes tuvieron la oportunidad de rendir homenaje a una trayectoria profesional que se extendió por más de cuatro décadas, período durante el cual Hugo Marín Díaz formó parte del quehacer cotidiano de la ciudad, atendiendo las diversas responsabilidades propias de su función notarial y conservatoria.