Cuando la perseverancia abre caminos: 56 personas culminan su nivelación de estudios

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COLLIPULLI.- En un ambiente cargado de orgullo y emoción, un grupo de 56 trabajadores y adultos mayores cerró un capítulo fundamental de sus vidas: la culminación de su proceso de nivelación de estudios para fines laborales. Lo que para muchos comenzó como un sueño pendiente, marcado por responsabilidades laborales, familiares o simplemente por la falta de oportunidades, hoy se transforma en un logro tangible que devuelve confianza y abre nuevas puertas.

Este hito no surge de la nada. Forma parte de un proceso que, durante el último período, ha permitido que más de 200 personas accedan a la posibilidad de completar sus estudios, fortaleciendo sus capacidades y demostrando que la educación, cuando se convierte en un derecho real y accesible, impacta profundamente en la vida de quienes deciden retomarla.

Entre las historias que se entrelazan en esta jornada, destacan los 20 trabajadores de la Sociedad Forestal Chumulco, quienes combinaron sus exigentes jornadas laborales con cuadernos, evaluaciones y tutorías. Su esfuerzo refleja no solo un compromiso individual, sino también el valor de la formación continua como herramienta para mejorar la calidad de vida y ampliar horizontes.

Igualmente emotivo fue el reconocimiento otorgado al grupo de adultos mayores del Centro Diurno para el Adulto Mayor, quienes lograron finalizar su nivelación de estudios. Sus rostros, iluminados por una mezcla de alegría y satisfacción, dejaron en evidencia una verdad sencilla pero poderosa: nunca es tarde para aprender. En cada diploma entregado hubo una historia de superación, de valentía y de la voluntad inquebrantable de demostrar que los sueños no caducan con el tiempo.

La jornada que se llevó a efecto en el Teatro Municipal, recibió el apoyo del SENCE, y  no solo celebró títulos y certificaciones; también puso en valor la perseverancia, la disciplina y el acompañamiento brindado por programas y profesionales que creen firmemente en la educación como motor de desarrollo integral. En cada felicitación, abrazo y aplauso resonó el mensaje de que la superación personal es posible a cualquier edad y en cualquier circunstancia.

Hoy, estas 56 personas avanzan con la frente en alto. Cerraron un ciclo, pero abren muchos más: el de la confianza renovada, el de la proyección laboral y el de la realización personal. Una muestra viva de que, cuando el esfuerzo se acompaña de oportunidades, los caminos hacia el futuro se vuelven más amplios y luminosos.