Escribe: Mario Grandón Castro
Muchos a lo mejor dirán, dele, más de lo mismo…sin embargo como medio de comunicación tenemos la gran responsabilidad de incentivar la cultura de la prevención
Los incendios forestales siguen siendo una de las amenazas más graves y recurrentes para nuestras comunidades, afectando no solo extensas áreas de bosque y vegetación, sino también poniendo en riesgo directo la vida de las personas, viviendas, infraestructura crítica y el equilibrio ambiental. Cada temporada estival revive una historia que lamentablemente se repite, dejando pérdidas irreparables y profundas consecuencias sociales, económicas y ecológicas.
En este contexto, la ciudad de Collipulli permanece con su “Botón Rojo” activado, producto de las altas temperaturas y los vientos, condiciones que elevan considerablemente el riesgo de propagación del fuego. La temporada recién comienza y la comuna, ni la provincia no puede permitirse volver a enfrentar los mismos escenarios de emergencia que se repiten cada verano, con evacuaciones, destrucción de hogares y daño a los medios de subsistencia de muchas familias.
Frente a esta realidad, resulta urgente reforzar una cultura de prevención, entendiendo que gran parte de los incendios se originan por acciones humanas evitables. El llamado es a la responsabilidad individual y colectiva: evitar quemas, no encender fogatas, no arrojar colillas de cigarrillos y denunciar oportunamente cualquier foco de incendio. Adoptar hábitos preventivos es una de las acciones más valiosas que puede desarrollar una comunidad cuando la amenaza del fuego es latente.
La prevención no es solo tarea de las autoridades o de los organismos de emergencia; es un compromiso que involucra a toda la sociedad. Anticiparse, informarse y actuar con conciencia puede marcar la diferencia entre un verano seguro y una nueva tragedia que enlute a nuestras comunidades.

