
Como una forma de mejorar la convivencia vial entre los distintos actores que comparten las carreteras y caminos de nuestro país, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que disminuye la velocidad máxima en ciudad, de 60 a 50 kilómetros por hora, en una votación que contó con 114 votos a favor, ocho en contra y 25 abstenciones.
