COLLIPULLI.- La música comenzó a sonar y, poco a poco, el escenario se llenó de color. Vestuarios tradicionales, coreografías preparadas con dedicación y la emoción reflejada en los rostros de niños, niñas y adolescentes marcaron una jornada donde el arte fue el principal protagonista y el respeto por la diversidad se transformó en un mensaje compartido por toda la comunidad educativa.
La actividad, organizada por la Oficina Local de la Niñez, reunió a estudiantes de establecimientos educacionales municipales y particulares subvencionados en una ceremonia orientada a fortalecer la identidad cultural, promover la participación y consolidar espacios libres de discriminación.
Cada presentación fue una oportunidad para que las y los estudiantes expresaran sus talentos y compartieran parte de sus tradiciones. La danza, la música y otras manifestaciones artísticas se convirtieron en un lenguaje común capaz de unir generaciones, rescatar las raíces culturales y poner en valor la diversidad que caracteriza a la comunidad.

Más allá de las actuaciones, la jornada dejó en evidencia el importante papel que cumplen las expresiones artísticas en la formación integral de la niñez y la adolescencia. A través del escenario, los participantes demostraron creatividad, compromiso y trabajo en equipo, mientras el público respondió con aplausos que reconocieron el esfuerzo desplegado durante semanas de preparación.
