COLLIPULLI.- En la comunidad de Piutril Santa Ema, ubicada en Collipulli, un grupo de mujeres mapuche ha logrado todo un hito cultural: la revitalización del wizün, la alfarería tradicional. Este arte ancestral, olvidado por décadas en esta zona, ha sido recuperado por diecisiete alfareras que, desde hace más de 12 años, han transformado este oficio en una herramienta de conexión con su identidad y fuente de sustento económico.

La alfarería mapuche no es solo funcional, sino que es un reflejo profundo de su cosmovisión y espiritualidad, en la que cada pieza transmite valores como la fertilidad, la protección y la abundancia. En su taller, estas mujeres elaboran piezas utilitarias y ceremoniales como el metawe (vasija) o el rali (plato), esenciales en rituales tradicionales.
