COLLIPULLI.– El espejo de agua de la Plaza Diego Barros Arana, que simboliza el río Malleco, pues en su diseño inicial incluía un pequeño puente que emularía el histórico viaducto, presenta hoy un evidente estado de deterioro, situación que empequeñece y desluce el principal paseo público de los collipullenses.
Este espejo, que debería ser un punto de atracción y un elemento identitario del corazón cívico de la ciudad, no tiene agua, pero si basura acumulada dando cuenta de una mantención insuficiente.
Para vecinos y transeúntes, este abandono no solo afecta la estética del lugar, sino también la experiencia cotidiana de quienes utilizan la plaza como espacio de encuentro y recreación.

Muchos habitantes han manifestado su preocupación, señalando que no es la primera vez que el espejo de agua permanece en malas condiciones. Consideran urgente que se realice una intervención que incluya limpieza profunda, reparación del sistema de recirculación y un plan permanente de cuidado, para que el espacio vuelva a ser un reflejo digno del paisaje y la historia local. La nueva iluminación magnífica, pero de nada sirve ante el deterioro del que damos cuenta en el espejo de agua.-
