Uno de los casos más emblemáticos es el de la Escuela F-94 Nicolás Pérez Cárdenas de Villa Esperanza, establecimiento que hace más de una década, el año 2013, sufrió un devastador incendio que destruyó gran parte de sus dependencias. Desde entonces, parte importante de sus actividades se desarrolla en salas modulares y contenedores habilitados para enfrentar la emergencia, una condición que se ha prolongado por años y que dista de ser una solución definitiva para alumnos, docentes y asistentes de la educación.
Si bien es justo reconocer que la comuna ha sido considerada en uno de los proyectos educacionales más relevantes de los últimos años, como es la reposición de la Escuela Especial Erico Hornung, iniciativa que contempla una inversión superior a los seis mil millones de pesos, ello no disminuye la necesidad de seguir avanzando en soluciones para otros establecimientos que enfrentan importantes carencias.