
El invierno se acerca, diría un reconocido personaje. Y es que cada vez cuesta más despertar y, por las tardes, capear el frío que, desafortunadamente para muchos, va en franco aumento. Una señal inequívoca de que la estación más fría del año está al caer. Y, por consiguiente, también el momento de cambiar la hora de los relojes.
