COLLIPULLI.- Con el templo lleno de fieles, y entre cantos carismáticos, se dio inicio la tarde de ayer domingo, a la Santa Eucaristía por los enfermos, presidida por el Párroco, sacerdote Misael Reyes Lillo.-
En su homilía, el sacerdote invitó a contemplar la lectura del Evangelio y el misterio de Pentecostés, recordando los cincuenta días, tras la pascua de Cristo, que culminan con la efusión del Espíritu Santo, fuente de vida, consuelo y fortaleza para la Iglesia.

Resaltó los símbolos del Espíritu Santo —el fuego, el viento y la luz— y nos recordó los siete dones que fortalecen al creyente: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
