El evento no solo marcó el fin de una etapa de trabajo arduo y colaborativo, sino que también sirvió como un momento de reconocimiento hacia aquellos cuyas contribuciones hicieron posible la restauración del edificio sagrado. En compañía de fieles, Mons. Concha Cayuqueo y el Pbro. Reyes Lillo expresaron su profundo agradecimiento a todos los que, de una forma u otra, participaron en el proyecto, destacando la importancia del trabajo en comunidad para mantener viva la fe y el espíritu de solidaridad.
Mons. Concha Cayuqueo instó a los presentes a reflexionar sobre su papel como ciudadanos comprometidos con la construcción de una sociedad más justa y solidaria, en línea con los principios de la fe cristiana.