El primer incidente ocurrió en el kilómetro 22 de la mencionada ruta, donde los atacantes detuvieron uno de los camiones y forzaron al conductor a descender antes de incendiar el vehículo. El fuego devoró el camión, dejando un rastro de destrucción en su camino.
No contentos con este acto, los atacantes que lo hacían con rostro cubierto y armados, continuaron su serie de ataques en el Fundo San Fernando, ubicado en el kilómetro 27 de la misma ruta. Allí, tres camiones más fueron objeto de su furia incendiaria.
Este incidente se enmarca dentro de una serie de ataques incendiarios que han tenido lugar en la Macrozona Sur en menos de una semana.