COLLIPULLI.- No es la primera vez que nos hacemos eco del reclamo —más bien, del clamor— de los vecinos del sector San Andrés, en la comuna de Collipulli. Y lamentablemente, todo indica que no será la última. La Ruta R-35, una arteria fundamental para la conectividad y el desarrollo rural, sigue en pésimas condiciones, con un pavimento asfáltico completamente deteriorado, lleno de baches, grietas y tramos prácticamente intransitables.
Este camino no solo es usado por el transporte forestal de alto tonelaje, sino que cumple un rol vital para muchos pequeños y medianos agricultores que cada semana deben trasladar sus hortalizas, frutas y productos del campo hacia la ciudad. Hacerlo en estas condiciones no solo representa un desgaste económico y mecánico para sus vehículos, sino también un atentado contra su dignidad y su derecho a una vida rural con acceso.

Las imágenes del asfalto roto, el barro invernal, el polvo veraniego y la ausencia total de mantención ya no sorprenden a nadie. Lo que sí sigue sorprendiendo es la falta de soluciones concretas. Muchas han sido las promesas: proyectos de conservación, planes de emergencia, gestiones ante Vialidad, incluso visitas de autoridades. Pero el tiempo pasa y la ruta sigue igual… o peor.
