Los vecinos enfatizan que el problema no es consecuencia exclusiva de las lluvias de las últimas semanas. Por el contrario, recuerdan que el mal estado de estas rutas fue advertido con anticipación, incluso antes del inicio de la temporada invernal, haciendo ver la necesidad de realizar trabajos preventivos. Sin embargo, sostienen que sus planteamientos no fueron escuchados y que hoy las consecuencias son aún más graves.
Los habitantes esperan que las autoridades actúen con la urgencia que la situación amerita, entendiendo que mantener estas rutas en condiciones adecuadas no solo facilita la conectividad, sino que también garantiza el acceso a servicios esenciales como salud, educación y transporte, especialmente durante la temporada invernal.