Al momento en que se iba a iniciar el “esquinazo”, irrumpió este grupo de mujeres con diferentes amenazas, exigiendo la salida de todos quienes estaban en el lugar, asegurando que no había nada que celebrar porque no tenían la simpatía del pueblo para acompañarles en las peticiones que han formulado por la libertad de sus familiares, a quienes denominan “presos políticos mapuche”.