La Deshumanización de la Medicina

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Recientemente fue presentado, en la Biblioteca Municipal de Angol Víctor Villouta el libro La Deshumanización de la Medicina, escrito por Carlos Fernández Ricci, médico collipullense.

El público plenó los espacios de la Biblioteca para escuchar al doctor Fernández, en horas de la tarde de este jueves, en donde, entre otras cosas, el autor aseguró que “es posible mantener el sentido humano de nuestra profesión y procurar, lo cual no es fácil, que la ‘buena medicina’, pueda llegar a los que lo necesitan”.

Carlos Fernández Ricci, nació en Collipulli el 13 de febrero de 1941. Es el hijo mayor de una familia de cuatro hermanos, de clase media baja. Su padre fue un comerciante que viajaba por la provincia en busca del sustento familiar.

Realizó sus estudios primarios en las ciudades de Collipulli, Ercilla y Los Sauces, la enseñanza media en Los Ángeles y posteriormente estudió en la Universidad de Concepción, de donde egresó como médico en el año 1966.

En una entrevista que le hiciera, hace un tiempo, Luis Venegas Alarcón, aseguró que “desde que estaba en la primaria siempre quise ser médico. Soy médico titulado de la Universidad de Chile. Aunque estudié en la Universidad de Concepción, pero en ese tiempo la U de Concepción no entregaba los títulos, razón por la cual tuve que dar un examen en la U de Chile, quienes si me entregaron el título”.

El médico, ahora convertido en autor, se retiró del servicio público el año 2014. Fue el fundador y primer director del Servicio de Salud Araucanía Norte en el año 1997, del que estuvo a cargo por muchos años.

También fue director del Hospital Mauricio Heyermann y jefe del servicio de medicina donde realizó un gran trabajo junto a otros profesionales médicos.

“Me siento muy estimado por la ciudadanía —le contó su entrevistador en ese momento— he realizado un trabajo de dignificación del enfermo. Para mí no hay enfermo de primera o segunda categoría, así ha sido mi trato con los enfermos en mis 50 años de profesión. Yo nunca me olvido de mis raíces, a mis padres les costó mucho darnos la educación”.