Los recuerdos del pasado nos muestran una época en la que la seguridad en el Viaducto Malleco era una prioridad. La existencia del guardapuentes y la placa de prohibición son testamentos de un esfuerzo por proteger a los ciudadanos de los peligros inherentes al cruce de este viaducto. Hoy, sin embargo, esa protección ha desaparecido y el paso de peatones se ha vuelto una rutina peligrosa.-