Las imágenes del asfalto roto, el barro invernal, el polvo veraniego y la ausencia total de mantención ya no sorprenden a nadie. Lo que sí sigue sorprendiendo es la falta de soluciones concretas. Muchas han sido las promesas: proyectos de conservación, planes de emergencia, gestiones ante Vialidad, incluso visitas de autoridades. Pero el tiempo pasa y la ruta sigue igual… o peor.
“No podemos seguir esperando. Necesitamos una solución estructural, no un parche de última hora”, reclaman los vecinos, quienes no descartan organizarse para manifestarse públicamente si no hay avances concretos en las próximas semanas.